
Manteniendo todo seguro cuando el calor se encuentra con las sustancias químicas
Si está actualizando los equipos utilizados en salas limpias, especialmente aquellos destinados a procesos de limpieza química, sabe muy bien de lo que se trata. Se trabaja con vapores y líquidos inflamables que pueden dañar cualquier cosa con la que entran en contacto.
En ese tipo de entornos, una lámpara infrarroja convencional representa un peligro. Basta con una chispa o una pequeña grieta en el tubo de cuarzo para que una situación problemática se convierta en un desastre total.
Por eso no nos limitamos a “instalar” las lámparas. En su lugar, las envolvemos en una estructura protectora.
El secreto está en el sellado
No dejamos las lámparas expuestas al aire libre. En su lugar, las colocamos dentro de recintos especiales que mantienen los componentes eléctricos separados por completo de las sustancias químicas presentes en el ambiente. Utilizamos vidrio reforzado, barreras de cuarzo y sellos resistentes a las sustancias químicas. El objetivo es simple: mantener los vapores inflamables alejados de los filamentos eléctricos.
Y si por casualidad uno de los tubos se quema… el recinto protege contra esa situación. Usamos conectores a prueba de explosiones, ya que lo último que queremos es que un arco eléctrico provoque un incendio.
Combatir el desgaste
Los entornos de limpieza química son extremadamente agresivos. Los gases ácidos y alcalinos pueden dañar los cables y las estructuras relacionadas con ellos. Para evitarlo, fabricamos los recintos externos con acero inoxidable 316L o polímeros especializados. El objetivo es asegurar que el equipo funcione bien, no solo hoy, sino también a largo plazo.
También prestamos atención a los puntos donde entran los cables. Si hay alguna fuga allí, todo el sistema deja de funcionar. Punto final.
Hacer que funcione en el mundo real
El espacio en las líneas de producción siempre es limitado. Diseñamos estas unidades para que puedan reemplazarse fácilmente, así no tendrá que lidiar con tiempos de inactividad largos durante las actualizaciones.
Obtiene la alta densidad de calor necesaria para un secado o curado rápidos, pero hay una condición: debe controlar la temperatura de la superficie. Dado que el recinto retiene el calor, es necesario tener un flujo de aire y un sistema de enfriamiento adecuados. No quiere que la propia carcasa se caliente tanto como para provocar un incendio. Le proporcionaremos los datos térmicos necesarios para que pueda ajustar sus sistemas de extracción de aire y así poder dormir tranquilo.