
Evite que su equipo de fabricación de semiconductores se sobrecaliente por sí solo
En una fábrica de semiconductores, el calor que no está en el lugar adecuado es un verdadero problema. Si utiliza lámparas infrarrojas convencionales, seguramente ya habrá notado este problema: la energía se dispersa por todas partes. Gran parte de ese “calor residual” impacta directamente en las paredes internas del equipo. Pronto, el chasis del equipo se vuelve muy caliente al tacto, y uno debe preocuparse por posibles deformaciones en su estructura debido a la expansión térmica.
Aquí es donde entran en juego las lámparas de curado infrarrojo direccional.
Cómo funcionan realmente
La mayoría de las lámparas de cuarzo emiten calor en un ángulo de 360 grados. Eso es excesivo. Nosotros utilizamos reflectores y emisores filtrados para concentrar esa energía en un solo punto. El objetivo es dirigir la energía infrarroja directamente hacia la oblea o sustrato, y no a ningún otro lugar. Es bastante simple: si el calor no impacta en las paredes, estas permanecen frías. No hay lugar para suposiciones; se trata simplemente de física.
Cómo usarlas en su fábrica
Lo mejor de todo es que estas lámparas están diseñadas para reemplazar fácilmente a los sistemas de curado existentes. Al concentrar la energía en un solo punto, deja de haber problemas con los sistemas de refrigeración. Además, los operadores pueden estar cerca de la máquina sin preocuparse por quemarse por el calor excesivo. Así, el área donde se encuentra la máquina se vuelve más segura.
Pero… siempre hay un inconveniente
No basta con conectarlas y dejarlas funcionando. La calefacción direccional requiere precisión. Si la luz de la lámpara se desvía incluso unos pocos grados, no alcanzará el objetivo y se crearán puntos calientes dentro del equipo. Es necesario determinar con precisión el punto focal, teniendo en cuenta la geometría de la cámara. Se necesita algo de paciencia para lograrlo.
También es importante vigilar el flujo de aire. Al enviar una gran cantidad de energía a través de una lámpara direccional, se ejerce mucha presión sobre los electrodos. Si se utiliza la lámpara al 100% sin una buena ventilación alrededor de ella, se quemarán mucho antes de lo esperado. Mantenga el aire en movimiento, y sus lámparas durarán más tiempo.